Me gustas,
atrincherada, en tu parapeto de experiencias,
segura, en el fragor de las exaltaciones,
entera, esgrimiendo razones sanas.
Me gustas,
honrada, empuñando argumentos coherentes,
íntegra, aplicando estrategias conciliadoras,
alerta, en los silencios de la conciencia.
Me gustas,
sincera, en el cálculo de la trayectoria de tus palabras,
dispuesta, a cargar contra la cizaña calando tus convicciones,
generosa, llevando poemas en bandolera.
Me gustas,
ingeniosa, diseñando tácticas para vivir, después de aprender a vivir,
delicada, seleccionando entre tus pertrechos, los pasos bien dados para volverlos a dar,
femenina, en tu atalaya de niña, mujer y madre, con la mira puesta en la felicidad.
Me gustas,
genuina, vaciando el aire y conteniendo la respiración para disparar, con precisión milimétrica, ilusiones,
decidida, sincronizando tu tiempo con el reloj de la historia,
precisa, insertando en la caserina, una carga de amor leal y concreto.
Me gustas,
serena, volcando la visera de tu kepis de guerra hacia la espalda,
tenaz, empuñando tu fusil, agazapada en el polvoriento piso de tus mejores días,
sencilla, sincronizando con resolución mira y gatillo para realizar cada día, el mejor disparo de tu vida.
Alessio
Noviembre 13, 2010