Este exilio de ti
me ata más a ti.
Dime ¿qué exiliado no sueña con regresar a su tierra amada?
Lo paradójico: el verdugo de este exilio soy yo mismo...
¿el designio divino permitirá que esto cambie?
¿mi voluntad, tu voluntad están contra ese designio divino?
No creo que Dios se haya olvidado de darnos una respuesta
tampoco creo que se nos hubiera olvidado pedirle que nos permita amarnos "in situ"
Solo sé que al final de cuentas
el exiliado resulta no siendo
ni de aquí,
ni de allá...
Alessio
Marzo 20 de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario